Principios fundamentales

La cirugía plástica, estética y reparadora, es una de las especialidades  quirúrgicas más extensas, cuyo  campo va desde la cabeza hasta los pies. No nos engañemos, la cirugía estética o cosmética, aunque es solo una pequeña parte de ella, participa  además de todas las técnicas y protocolos aprendidos y perfeccionados para reconstrucción de tejidos (piel, músculos, huesos, nervios, tendones, ligamentos, etc.) Estos procedimientos forman parte del proceder normal y de las técnicas aprendidas por el cirujano especialista, tanto cuando interviene reconstructivamente, como cuando opera por motivos estéticos.

La mayoría de las técnicas que se usan en cirugía estética derivan de procedimientos que se comenzaron a usar para reconstruir alguna parte corporal.

Por lo tanto, no piense que una pequeña operación, una liposucción localizada, una infiltración con alguna sustancia, unos hilos que se dejan bajo la piel, in situ, etc. se pueden catalogar como sin riesgo. Son operaciones y requieren las condiciones que  aumenten la seguridad -nunca completa-  que se disfrutan en un buen quirófano.

No se tome esta decisión a la ligera. Consulte a un cirujano especialista. Lea el consentimiento informado y pregúntele lo que no comprenda. Pídale consejo. Muy a menudo verá que lo que le explica el especialista no se parece a lo que leyó en esta o aquella revista  y desde luego menos aún a lo que oyó en este o aquél  programa de televisión.